Visitamos la Escuela de Música y Danza
Escrito por Administrador Plataforma, miércoles 18 de abril de 2012 , 17:03 hs , en Así lo contamos
Hoy, 18 de abril, los niños y niñas de 2º de Primaria hemos visitado la Escuela Municipal de Música y Danza “Santa Cecilia”.

Varios profesores de música nos han enseñado el centro y las distintas clases de instrumentos. Hemos podido ver y tocar muchos instrumentos de percusión como los timbales, la caja china, las maracas, las claves, la carraca, el cencerro, la cabasa, la caja, el vibraslap, la pandereta, el güiro y muchísimos otros.

Además hemos participado en una pequeña audición musical y nos ha encantado escuchar como sonaba la marimba cuando se usaban dos baquetas en cada mano.


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  • Tomas Fernandez el jueves 10 de septiembre de 2026, 08:54 hs

    Normativa protección contra incendios en salas CCTV: requisitos, extintores y cumplimiento en 2026

    Una sala CCTV puede parecer, a simple vista, un espacio técnico más dentro de un edificio. Monitores, cámaras, grabadores, racks y equipos de comunicaciones ocupan una habitación que muchas veces permanece cerrada y a la que apenas prestamos atención durante el funcionamiento ordinario de la actividad. Sin embargo, cuando analizamos su riesgo desde el punto de vista de la saeguridad contra incendios, descubrimos que estamos ante un recinto donde pueden concentrarse equipos eléctricos, sistemas electrónicos, fuentes de alimentación, SAI, baterías, cableado y materiales combustibles, además de información cuya pérdida puede tener consecuencias importantes.

    Por eso, hablar de normativa de protección contra incendios en salas CCTV exige algo más que responder qué tipo de extintor debemos colocar junto a un rack. En 2026, la protección de estos espacios debe entenderse dentro del marco general de seguridad contra incendios aplicable al edificio, establecimiento o actividad en la que se integra la sala.

    La cuestión es especialmente relevante porque un incendio en una sala de videovigilancia puede provocar una cadena de consecuencias muy superior al daño directo sobre los equipos. Podemos perder grabaciones, servidores, sistemas de almacenamiento, comunicaciones, control de accesos, alarmas y otros servicios vinculados a la infraestructura tecnológica. En determinados establecimientos, además, la propia sala CCTV forma parte de una arquitectura de seguridad cuya interrupción afecta al funcionamiento general.

    De ahí que la importancia de la protección contra incendios en la actualidad no pueda reducirse a disponer de un extintor visible. Debemos identificar el riesgo, conocer la normativa aplicable, establecer los medios de protección adecuados y mantenerlos operativos durante toda la vida útil de la instalación.

    ¿Qué normativa de protección contra incendios se aplica a una sala CCTV?

    No existe una única disposición denominada específicamente “normativa de incendios para salas CCTV”. Esta es probablemente la primera cuestión que debemos aclarar para evitar errores de interpretación.

    Una sala de videovigilancia puede encontrarse en un edificio de oficinas, un hotel, un hospital, un centro comercial, un aparcamiento, un centro logístico, una instalación industrial, una infraestructura crítica o cualquier otro establecimiento que disponga de sistemas de CCTV. Por tanto, el marco reglamentario depende principalmente del edificio, la actividad, el uso previsto y las características del riesgo.

    En función del caso, tendremos que analizar principalmente:

    • Código Técnico de la Edificación, DB-SI Seguridad en caso de incendio.
    • Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI), aprobado por el Real Decreto 513/2017.
    • Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales (RSCIEI), aprobado por el Real Decreto 164/2025 cuando el establecimiento se encuentre dentro de su ámbito.
    • La normativa específica que pueda resultar aplicable por razón de la actividad.
    • Las condiciones concretas de proyecto, compartimentación, evacuación, detección y protección activa existentes en el edificio.

    Por eso, la pregunta correcta no es simplemente “¿qué extintor necesita una sala CCTV?”, sino qué protección contra incendios exige el conjunto del establecimiento y qué riesgos adicionales presenta esa sala concreta.

    CTE DB-SI: extintores y seguridad en caso de incendio

    Cuando estamos ante un edificio sometido al Código Técnico de la Edificación, debemos acudir al DB-SI Seguridad en caso de incendio para determinar las condiciones aplicables.

    En su dotación general de instalaciones de protección contra incendios se contempla, con carácter general, un extintor portátil de eficacia 21A-113B a un máximo de 15 metros de recorrido desde todo origen de evacuación en cada planta, además de las exigencias específicas que correspondan a las zonas de riesgo especial.

    Este punto resulta importante porque impide convertir la normativa en una fórmula simplista. El CTE no establece una equivalencia automática entre “sala CCTV” y “extintor de CO₂ obligatorio”. La dotación debe integrarse en el análisis de la planta, del establecimiento y de las zonas de riesgo existentes.

    Si una sala técnica se encuentra alejada de los recorridos principales, está compartimentada o presenta unas condiciones particulares de riesgo, tendremos que comprobar cómo se aplica la dotación correspondiente y si existen requisitos adicionales.

    RIPCI: instalación, puesta en servicio y mantenimiento

    El Real Decreto 513/2017, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios, ocupa una posición fundamental en este análisis. El RIPCI establece las condiciones que deben cumplir los equipos y sistemas de protección contra incendios, así como aspectos relativos a su instalación, puesta en servicio y mantenimiento.

    Esta diferencia es esencial. Una norma puede determinar que un establecimiento debe disponer de determinados medios de protección, mientras que el RIPCI establece las condiciones que deben cumplir esos equipos y sistemas.

    En una sala CCTV tendremos que comprobar, por tanto, no solo que existe un medio de extinción, sino también que es adecuado para el riesgo, está correctamente instalado, permanece accesible, se encuentra señalizado y recibe el mantenimiento correspondiente.

    Cuando el equipo mantenido es un extintor, además, la empresa mantenedora debe identificarlo y registrar las operaciones realizadas. La documentación no es un elemento decorativo: forma parte del sistema de cumplimiento.

    ¿Es obligatorio instalar un extintor CO₂ en una sala CCTV?

    La respuesta rigurosa es que no existe una regla universal que establezca que toda sala CCTV deba disponer obligatoriamente de un extintor de CO₂.

    El CO₂ puede resultar especialmente apropiado para determinados riesgos eléctricos y electrónicos porque, después de la descarga, no deja el residuo sólido característico de otros agentes extintores. Esa característica puede ser relevante cuando protegemos equipos tecnológicos sensibles.

    Pero debemos evitar otro error: asumir que todo incendio posible dentro de una sala CCTV será exclusivamente eléctrico.

    Una habitación de este tipo puede contener cableado, plásticos, embalajes, mobiliario, papel, revestimientos, materiales auxiliares y otros combustibles. Además, los equipos electrónicos pueden coexistir con cuadros eléctricos, fuentes de alimentación, SAI o baterías.

    Por eso, la selección de los medios de extinción debe responder al conjunto de riesgos existentes y no únicamente a la presencia de servidores o racks.

    Cuando el análisis técnico determine que el CO₂ es adecuado para una parte de los riesgos presentes, podremos valorar un extintor de co2 en función de la capacidad, ubicación y condiciones concretas de protección.

    ¿Por qué el CO₂ puede ser interesante para equipos CCTV?

    Los sistemas CCTV modernos concentran una cantidad considerable de electrónica en espacios relativamente reducidos. Grabadores NVR y DVR, switches PoE, servidores, monitores, fuentes de alimentación, dispositivos de almacenamiento y equipos de comunicaciones pueden permanecer conectados de manera permanente.

    Ante determinados riesgos eléctricos, el CO₂ presenta una ventaja evidente: no deja residuos sólidos que puedan depositarse sobre los componentes electrónicos. Esto puede reducir los daños secundarios derivados de la utilización del agente extintor.

    Sin embargo, esta ventaja técnica no debe confundirse con una obligación normativa general. La elección del agente debe realizarse teniendo en cuenta el riesgo que se pretende proteger y las características del establecimiento.

    En instalaciones donde exista una mayor concentración de equipos, puede ser necesario valorar también la capacidad del equipo de primera intervención. En determinadas configuraciones, un extintor co2 5 kg puede formar parte de la solución prevista, siempre que su selección y ubicación sean coherentes con la evaluación del riesgo y con las exigencias reglamentarias aplicables.

    La protección contra incendios de una sala CCTV no termina en el extintor

    Uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que la protección de una sala CCTV queda resuelta cuando colocamos uno o varios extintores junto a la puerta.

    Un extintor es un medio de primera intervención. Puede ser decisivo en los primeros momentos de una emergencia, pero no sustituye automáticamente a otros elementos de protección que puedan resultar exigibles.

    Debemos analizar también:

    • Detección automática de incendios.
    • Transmisión y señalización de alarma.
    • Compartimentación del recinto.
    • Resistencia al fuego de los elementos constructivos cuando corresponda.
    • Instalaciones eléctricas.
    • Gestión térmica de racks y equipos.
    • SAI y sistemas UPS.
    • Baterías y sistemas de almacenamiento energético.
    • Orden y limpieza del recinto.
    • Control de materiales combustibles.
    • Procedimientos de emergencia.
    • Mantenimiento periódico de los sistemas de protección.

    En otras palabras, proteger una sala CCTV significa controlar el escenario completo. La respuesta eficaz frente al fuego empieza antes de que aparezca la llama.

    Extintores en salas CCTV: ubicación, accesibilidad y señalización

    La ubicación del extintor tiene una importancia práctica enorme. Un equipo técnicamente correcto pierde buena parte de su utilidad si está colocado detrás de un rack, escondido tras una puerta, bloqueado por material almacenado o situado en una zona que puede quedar rápidamente comprometida por el incendio.

    Debemos comprobar que el equipo:

    • Sea accesible.
    • Permanezca visible o correctamente señalizado.
    • No tenga el acceso obstruido.
    • Disponga de instrucciones legibles.
    • Se encuentre en su ubicación asignada.
    • Sea adecuado para el riesgo que debe proteger.
    • Mantenga las condiciones de funcionamiento previstas.

    También debemos revisar la distribución después de cualquier modificación de la sala. Un cambio aparentemente pequeño, como incorporar un nuevo armario técnico o ampliar una batería de racks, puede alterar recorridos, accesibilidad y condiciones de protección.

    En este contexto, disponer de un extintor no debe plantearse como una simple compra de equipamiento, sino como parte de una instalación de protección contra incendios que debe mantenerse correctamente integrada en el edificio.

    Mantenimiento de extintores en salas de videovigilancia

    La protección contra incendios no termina el día en que se instala el equipo. El mantenimiento constituye una parte esencial del cumplimiento.

    El RIPCI establece comprobaciones periódicas de los extintores relacionadas, entre otros aspectos, con su ubicación, accesibilidad, señalización, adecuación al riesgo, legibilidad de las instrucciones, estado del indicador de presión, partes metálicas, precintos y posibles señales de descarga.

    También deben realizarse las operaciones de mantenimiento establecidas en el programa correspondiente y conservarse la documentación que permita acreditar las actuaciones efectuadas.

    Esto tiene una consecuencia práctica muy sencilla: un extintor aparentemente nuevo no garantiza por sí mismo el cumplimiento de la normativa. Debemos poder acreditar que el equipo se encuentra correctamente mantenido y que continúa siendo adecuado para las condiciones reales de la instalación.

    Normativa de protección contra incendios en salas CCTV y riesgo eléctrico

    El riesgo eléctrico merece una atención específica porque una sala CCTV puede concentrar una gran cantidad de equipos conectados simultáneamente durante largos periodos.

    Servidores, switches, grabadores, monitores, fuentes de alimentación, regletas, cuadros eléctricos y sistemas UPS generan una combinación de consumo eléctrico y disipación térmica que debemos controlar.

    Por eso, la protección contra incendios debe complementarse con una correcta gestión de la instalación eléctrica. Debemos evitar sobrecargas, conexiones improvisadas, acumulaciones de cableado, ventilación deficiente y situaciones que favorezcan el sobrecalentamiento.

    La evolución tecnológica ha cambiado también la naturaleza del riesgo. Hoy una sala CCTV puede albergar una infraestructura informática considerablemente más compleja que la que encontrábamos hace años. Más electrónica, más potencia instalada y más densidad de equipos exigen una evaluación más precisa del riesgo de incendio.

    SAI, UPS y baterías: el riesgo que no debemos pasar por alto

    Los sistemas de alimentación ininterrumpida son habituales en las instalaciones de videovigilancia porque permiten mantener activos los equipos cuando existe una interrupción de suministro eléctrico.

    El problema aparece cuando olvidamos que un SAI no es únicamente un dispositivo electrónico: incorpora almacenamiento energético y puede incluir baterías de distintas tecnologías.

    Cuando existen baterías de ion-litio, por ejemplo, el análisis debe ser especialmente cuidadoso. Determinados fallos pueden producir fenómenos asociados a la fuga térmica y existe riesgo de reignición en determinados escenarios.

    No debemos asumir que el mismo medio de extinción seleccionado para proteger un rack resuelve automáticamente todos los riesgos derivados del sistema de almacenamiento energético.

    Debemos conocer la tecnología de las baterías, su capacidad, ubicación, ventilación, condiciones de carga y medidas de detección y emergencia disponibles.

    ¿Qué ocurre si la sala CCTV está dentro de una nave industrial?

    La situación cambia cuando la sala de videovigilancia se encuentra dentro de un establecimiento industrial incluido en el ámbito del RSCIEI.

    Desde el 10 de mayo de 2025 se encuentra en vigor el nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales aprobado mediante el Real Decreto 164/2025, que sustituyó al anterior Real Decreto 2267/2004, con las particularidades establecidas en sus disposiciones transitorias.

    El nuevo reglamento establece la dotación de extintores en los sectores de incendio de los establecimientos industriales y determina que el agente extintor debe seleccionarse de acuerdo con las condiciones previstas en el RIPCI.

    Esto significa que una sala CCTV situada en una nave industrial no debe analizarse como si fuese una habitación independiente del resto de la instalación. Debemos estudiar el sector de incendio, la actividad, la carga de fuego, los combustibles existentes y las medidas de protección globales.

    ¿Puede una sala CCTV ser una zona de riesgo especial?

    No debemos determinar esta cuestión únicamente atendiendo a la superficie de la habitación.

    La consideración de un espacio como zona de riesgo especial depende de las condiciones previstas por la normativa aplicable y de las características reales del recinto. La presencia de equipos eléctricos, materiales combustibles, instalaciones auxiliares o sistemas de almacenamiento energético puede ser relevante para el análisis.

    Por eso, la pregunta útil no es simplemente cuántos metros cuadrados tiene la sala, sino qué riesgo contiene, cómo está integrada en el edificio y qué consecuencias tendría un incendio en ese espacio.

    Esta forma de analizar el problema permite evitar dos errores opuestos: infravalorar una sala técnica porque es pequeña o sobredimensionar la protección simplemente porque contiene equipos electrónicos.

    Detección y alarma en salas CCTV

    En determinados escenarios, la detección temprana puede ser tan importante como la capacidad de extinción.

    Una sala CCTV puede permanecer sin presencia humana durante largos periodos. Si se produce un sobrecalentamiento en una fuente de alimentación, un fallo eléctrico dentro de un rack o una anomalía en un sistema UPS, es posible que nadie se encuentre físicamente en el recinto durante los primeros minutos.

    La detección automática permite reducir ese intervalo entre el inicio de una anomalía y la generación de una alarma.

    La solución concreta debe determinarse conforme a las características del establecimiento y a la normativa aplicable, pero debemos considerar siempre que la detección temprana puede limitar considerablemente la evolución de un incendio cuando se combina con procedimientos de actuación adecuados.

    Documentación necesaria para acreditar el cumplimiento

    El cumplimiento normativo debe poder demostrarse documentalmente. No basta con enseñar físicamente los extintores instalados en la sala.

    Dependiendo de las características del establecimiento y de las instalaciones existentes, tendremos que conservar la documentación técnica y administrativa que corresponda, incluyendo certificados, documentación de equipos, registros de mantenimiento, actas y documentación asociada a la puesta en servicio cuando resulte aplicable.

    En las operaciones de mantenimiento también debe quedar constancia de los trabajos realizados y de las comprobaciones efectuadas.

    La documentación resulta todavía más importante cuando la sala cambia. Si inicialmente contábamos con tres racks y posteriormente incorporamos servidores adicionales, sistemas UPS, nuevas baterías o más equipos de comunicaciones, debemos comprobar que la documentación y la evaluación de la protección siguen correspondiendo a la instalación real.

    Qué debemos revisar después de ampliar una sala CCTV

    Una de las situaciones más habituales en este tipo de instalaciones es que el riesgo crezca poco a poco sin que nadie revise la protección contra incendios.

    Un espacio que comenzó con un pequeño grabador y dos armarios puede terminar convirtiéndose en una auténtica sala técnica. Aparecen nuevos servidores, switches, almacenamiento, SAI, baterías y kilómetros de cableado. La superficie no ha cambiado, pero el riesgo sí.

    Después de una ampliación debemos revisar:

    • Distribución de racks y equipos.
    • Ubicación y accesibilidad de los extintores.
    • Recorridos aplicables.
    • Materiales combustibles existentes.
    • Potencia eléctrica instalada.
    • SAI y UPS.
    • Tipo y capacidad de las baterías.
    • Ventilación y gestión térmica.
    • Detección y alarma.
    • Compartimentación.
    • Señalización.
    • Mantenimiento.
    • Documentación técnica.

    Checklist de protección contra incendios para una sala CCTV

    ElementoQué debemos comprobar
    Normativa aplicable Determinar si corresponde aplicar CTE DB-SI, RSCIEI u otra regulación.
    Extintores Comprobar que la dotación corresponde al establecimiento y a sus riesgos.
    Agente extintor Valorar riesgos eléctricos, electrónicos y combustibles adicionales.
    Ubicación Verificar accesibilidad, visibilidad y ausencia de obstáculos.
    Señalización Comprobar que los equipos pueden localizarse rápidamente.
    Racks Identificar equipos, fuentes de alimentación y riesgos asociados.
    SAI/UPS Determinar capacidad, ubicación y características.
    Baterías Identificar tecnología, capacidad y riesgos específicos.
    Detección Comprobar las exigencias aplicables y la solución instalada.
    Alarma Verificar la transmisión y señalización cuando corresponda.
    Mantenimiento Comprobar que se realizan las operaciones previstas por el RIPCI.
    Documentación Conservar certificados, registros y documentación técnica aplicable.
    Modificaciones Revisar la protección después de ampliar o transformar la sala.
    Actividad industrial Comprobar la aplicación del RSCIEI cuando corresponda.

    Errores frecuentes al interpretar la normativa de incendios en salas CCTV

    1. Pensar que toda sala CCTV necesita obligatoriamente CO₂

    El CO₂ puede ser especialmente interesante para determinados riesgos eléctricos y electrónicos, pero no existe una regla universal que convierta cualquier sala CCTV en una instalación obligatoriamente equipada con CO₂.

    2. Confundir el RIPCI con toda la normativa de protección contra incendios

    El RIPCI regula los equipos y sistemas de protección contra incendios y establece sus condiciones de instalación, puesta en servicio y mantenimiento. La determinación de la dotación aplicable debe coordinarse con la normativa correspondiente al edificio o actividad.

    3. Pensar que un extintor sustituye al resto de medidas

    Un extintor es un medio de primera intervención. No sustituye automáticamente la detección, alarma, compartimentación, mantenimiento de las instalaciones eléctricas ni cualquier otro sistema que resulte exigible o necesario.

    4. Instalar el equipo y olvidarse de él

    Un extintor bloqueado, mal señalizado, con instrucciones ilegibles o sin mantenimiento adecuado no ofrece la misma protección que un equipo correctamente conservado.

    5. Seguir utilizando como referencia general el antiguo RSCIEI de 2004

    El nuevo Real Decreto 164/2025 entró en vigor el 10 de mayo de 2025 y sustituyó al anterior reglamento de 2004, sin perjuicio de las disposiciones transitorias y situaciones particulares previstas en la propia norma.

    ¿Qué extintor debe tener una sala CCTV?

    No podemos señalar un único modelo obligatorio para todas las salas CCTV de España porque las condiciones de protección dependen del establecimiento y del riesgo.

    Para determinar la solución adecuada debemos comenzar por identificar:

    • El tipo de edificio o establecimiento.
    • La actividad desarrollada.
    • La normativa aplicable.
    • La existencia de sectores o locales de riesgo especial.
    • La posible aplicación del RSCIEI.
    • Los riesgos eléctricos y electrónicos.
    • Los materiales combustibles presentes.
    • Los SAI, UPS y sistemas de baterías.
    • La dotación general de extintores.
    • Los sistemas de detección y alarma.
    • Las condiciones de mantenimiento.
    • La documentación disponible.

    Solo después de este análisis tiene sentido determinar si debemos incorporar extintores de CO₂, qué capacidad resulta adecuada, dónde deben colocarse y qué otros sistemas deben complementar la protección.

    Normativa de protección contra incendios en salas CCTV: una revisión técnica debe partir del riesgo real

    Una revisión especializada sobre normativa protección contra incendios en salas CCTV debe evitar una interpretación reducida a la compra de determinados equipos.

    La primera cuestión siempre debe ser identificar el establecimiento. Después tendremos que conocer la actividad, el uso del edificio, las características constructivas de la sala, la carga de fuego, las instalaciones eléctricas y la tecnología existente.

    A partir de ahí podremos determinar qué reglamentos intervienen y cómo deben coordinarse sus exigencias.

    Este enfoque es especialmente importante en 2026 porque las salas técnicas han adquirido una relevancia que hace años no tenían. Ya no hablamos necesariamente de una habitación con unos pocos monitores y un grabador. Podemos estar ante un espacio donde conviven infraestructura informática, almacenamiento, comunicaciones, alimentación ininterrumpida y sistemas de seguridad esenciales para toda una organización.

    La importancia de la protección contra incendios en la actualidad

    La importancia de la protección contra incendios en la actualidad se entiende mejor cuando observamos qué ocurre cuando falla una infraestructura tecnológica crítica.

    Un incendio puede destruir físicamente los equipos, pero sus consecuencias pueden prolongarse mucho más allá del momento de la extinción. La pérdida de grabaciones puede afectar a investigaciones y procedimientos internos. La caída de comunicaciones puede dejar sin servicio a otros sistemas. La destrucción de servidores puede paralizar aplicaciones. Un fallo de alimentación puede comprometer equipos que dependen de la infraestructura CCTV. Y un incendio que comienza en una sala técnica puede terminar afectando a espacios contiguos si la compartimentación o la detección no funcionan correctamente.

    Por eso, la protección contra incendios debe contemplarse como una parte de la continuidad operativa y no únicamente como una obligación administrativa.

    Prevenir, detectar, intervenir, contener y mantener. Esa es la lógica que debemos aplicar cuando analizamos una sala CCTV.

    Cumplir la normativa de incendios en una sala CCTV exige analizar todo el sistema

    La normativa de protección contra incendios en salas CCTV no puede reducirse a una regla sencilla del tipo “instalar un extintor CO₂ junto al rack”. La realidad reglamentaria y técnica es más exigente.

    Debemos analizar el establecimiento, determinar si resulta aplicable el CTE DB-SI, comprobar las condiciones establecidas por el RIPCI y, cuando se trate de un establecimiento industrial incluido en su ámbito, incorporar el RSCIEI aprobado por el Real Decreto 164/2025.

    También debemos valorar la naturaleza de los equipos instalados, los riesgos eléctricos, la presencia de SAI y baterías, la carga de fuego, la compartimentación, la detección, la alarma, la accesibilidad de los extintores y el mantenimiento periódico.

    El CO₂ puede ser una herramienta muy útil frente a determinados riesgos eléctricos y electrónicos, especialmente cuando queremos evitar residuos sobre equipos sensibles, pero no debemos convertir una solución técnica concreta en una obligación normativa universal.

    La protección adecuada será aquella que responda al riesgo real y que permanezca operativa durante toda la vida de la instalación. Una sala CCTV correctamente protegida no es simplemente una habitación que contiene extintores: es un espacio cuyo riesgo ha sido identificado, cuya protección se ha diseñado de forma coherente, cuyos equipos se mantienen correctamente y cuya seguridad se revisa cada vez que cambia la tecnología o la actividad.

    En definitiva, proteger una sala CCTV frente al incendio significa proteger mucho más que cámaras y monitores. Significa preservar una infraestructura tecnológica que puede resultar esencial para la seguridad, la continuidad operativa y el funcionamiento diario de un establecimiento.

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